• “Sometimes he speaks, but I don’t understand him, I guess he speaks in “his English”.

    Data:2018.10.22 | CategoríaActualidad Lápices, Artículos educativos, Educación, Pedagogía | Números de Comentarios0

    As an English teacher in a kindergarten I have heard this sentence many times. In some
    occasions, it went along a smiley face of a father enjoying the process of learning a
    second language in which his son was absorbed. But, unfortunately, many other times I
    saw a face of a worried parent that doubted about the education of their child, if an
    English kindergarten/classes was the right choice… It can get worst and the parent be
    thinking about what is the point of learning English, why did they decide to get
    pregnant, what is the sense of life…but…let’s keep calm.

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    That is, the process of listen,
    listen and listen.

    Normally, within the happiness of the pregnancy and the decisions to take: dummy,
    breastfeeding, baby bottle, cosleeping, etc…parents also talk about the education.
    Which kindergartens are nearby, schools for the future; and they find that some of them
    teach partially or totally in English. Then, they think about their kid getting a degree,
    with a perfect level of English, getting a good job, buying a house, getting married,
    having kids… Yes, this life is possible, but…there is a whole path of learning English
    as a second language that has its own steps and must be understood and taken into
    account.
    “I see her in class with you….and she doesn’t answer! I think it is because she is too
    small and she can’t understand you”. I am going to phone Queen of England and tell her
    that English cannot be taught before the kid is 3 years old, their whole educational
    system has to change… Small Spanish kids DO understand English. Even if they don’t
    answer (which is normal) they DO understand. I am not stating that it is normal that
    they don’t respond because I like to do monologues. I am saying this because the first
    step of learning a language (first or second) is the input. That is, the process of listen,
    listen and listen.

    “mira seño ¡Is llueving!”

    Input never finishes, because human beings are always listening and learning new
    words, both in Spanish and English. But, once the brain has storaged enough words to
    have a basic communication, it gently puts himself aside to allow the output some
    space. And here comes the cacao maravillao of “sometimes he speaks, but I don’t
    understand him, I guess he speaks in “his English”. (This time with a smiley face). Yes,
    the first times that he says a word he doesn’t pronounce it perfectly. Do you remember
    the first times that he said “papá”, “mamá” or “agua”? Do you remember all the
    unintelligible sounds that came before he could say properly those words? The same is
    happening with his first words in English. Just give him a bit of time.
    Once he is able to, more or less, communicate in English, his little brain has to learn
    which words are Spanish, which are English and with who he must speak what…wow
    …it is hard to write, imagine the tough work on the brain. That is why sometimes,
    no…lots of times, we would hear the kid speaking half in English, half in Spanish (this
    is the best scenario). Or, creating a new language with sentences like “mira seño ¡Is
    llueving! Again, keep calm, trust on your kid’s brain and everything will be fine.
    Once we overcome input, output, mixing languages and the brain has done its job…our
    kid will speak English. Yes, that day arrives. Parents melt when they see their kid
    explaining to his teacher that he forgot his homework and home and he is very sorry, or
    that he went to a birthday party on Saturday and he had a super great time. Then,
    parents breathe, and the dream of his kid getting a good degree and a good job is
    possible again.
    By Sara Peris 
    Lápices Teacher
  • La música y el cerebro

    Data:2018.09.26 | CategoríaActualidad Lápices, Educación, Pedagogía, Psicología | Números de Comentarios0

    Os acercamos esta noticia por si alguna familia está interesada en esta experiencia. A nosotros que nos gusta mucho el mundo de la investigación y la experimentación nos ha parecido una iniciativa estupenda. Máxime teniendo en cuenta que se celebra en nuestra ciudad y eso, también, nos alegra.

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    La música es un canal de comunicación maravilloso que facilita, que ayuda, que integra, que divierte, que estimula, que emociona, que transporta, que aproxima, que conduce, que alimenta. Así que por todas estas razones y por muchas más os proponemos que estéis atentos a esta iniciativa de el campus de @Berklee y la @CiutatdelesArtsilesCiencies.

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  • Nos vamos al cole

    Data:2018.09.14 | CategoríaEducación, Pedagogía, Psicología | Números de Comentarios0

    Esté artículo de Álvaro Bilbao recoge reflexiones sobre los primeros días de cole de nuestros hijos. Para muchos un drama al que deben enfrentarse desde muy pequeños por las exigencias laborales de los padres. Os invitamos a leerlo para entender muchos comportamientos. Publicado en el blog El cerebro del niño.emociones

    A cualquier edad hay niños que entran en la escuela llenos de felicidad y otros que lo hacen entre grandes lagrimones.  Para los padres de estos últimos presenciar las lágrimas de su hijito puede ser desgarrador. Comenzar la escuela más bien tarde que pronto y realizar un periodo de adaptación bien diseñado e implementado son los dos factores que más pueden ayudar a prevenir los lloros, pero la realidad es que siempre hay niños para los que los primeros días de escuela son un poco más difíciles.

    Siempre me gusta recordar que no hay obligatoriedad de escolarizar al niño hasta los 6 años y que en algunos casos puede que el niño simplemente no esté preparado.  Existen otras opciones como quedarnos en casa, apoyarnos en los abuelos o buscar una “madre de día” siempre y cuando las circunstancias de la familia lo permitan, algo que por otra parte no suele ser habitual. Sin embargo, también quiero decir que el hecho de que el  niño llore el primer día no quiere decir que no esté preparado o que no pueda adaptarse con un pequeño esfuerzo por parte de padres, maestros y el propio niño permitiendo que disfrute de una manera muy positiva de la escuela en esta etapa de su desarrollo.

    Muchos padres me preguntan en este punto…¿por qué Lucas llora y otros niños no? o lo que es lo mismo…

    ¿Por qué unos niños lloran y otros no?

    Saber de antemano qué niños van a reaccionar mejor y qué niños van a reaccionar peor es casi imposible.  Algunos factores que hace que un niño se sienta abrumado ante la separación tienen que ver con:

    1. La edad del niño; cuanto más pequeño más probable es que experimente angustia ante la separación. La edad que va entre los 7-12 meses es especialmente difícil porque los niños experimentan a esa edad lo que conocemos como “angustia de separación”.
    2. El grado de introversión / extroversión. Por lo general los niños extrovertidos suelen percibir los entornos con otros niños como “ilusionantes”, mientras que los niños algo más introvertidos pueden percibir esos mismos entornos como abrumadores. Sin embargo ser introvertido no es una desventaja; los niños introvertidos son mejores observadores, más creativos y reflexivos.
    3. La capacidad para adaptarse a los cambios. Algunos niños experimentan más dificultades para adaptarse a los cambios lo que puede ocurrir por sobreprotección o simplemente porque les cuesta más trabajo adaptarse a nuevos entornos.
    4. Lo apegado que esté el niño con los padres. En muchos casos los niños más apegados pueden experimentar más angustia los primeros días, aunque eso no quiere decir que los niños que no lloran no estén apegados, ni que estar más apegado sea una desventaja para la adaptación escolar. En realidad sabemos que los niños que han creado un buen vínculo con sus padres también lo desarrollan con sus profesores y compañeros.

    ¿Cómo podemos ayudar al niño a adaptarse más rápido?

    Si tu hijo se encuentra entre los que lloró el primer día y temes que pueda volver a repetirse presta atención porque estas pautas os pueden ayudar saber manejar la situación.

    1. Mantén una actitud positiva

    Los niños perciben más del lenguaje no verbal que del verbal sobre todo cuanto más pequeños son. Tu principal trabajo cuando el niño está experimentando un mal momento es confiar; confiar en que será capaz de superar la situación. Con todo tu apoyo y todo el apoyo de sus profesores.  Mostrarse tranquilos y confiados no siempre ayuda o soluciona el problema, pero en cualquier caso siempre es mejor que mostrarse nervioso o con lágrimas en los ojos.

    2. Domina la rutina

    Tener una rutina bien establecida ayuda a los niños a sentirse más seguros y saber como van a funcionar las cosas. Los primeros días es difícil tener las rutinas establecidas, pero ayudará enormemente tener preparada la mochila, la merienda, salir a la hora o llegar pronto. Sí, llegar pronto (no una hora antes, pero sí 5 minutos antes o inclu

    3. Ayúdale a conectar con el presente

    En algunos casos el llanto es una muestra súbita de angustia, pero en otros casos responde a un miedo anticipatorio. Por eso a muchos niños les ayuda conectar con el presente y la manera más sencilla de lograrlo es evitar hablar de la escuela o lo que va a ocurrir y utilizar en presente continuo, es decir: “Estamos guardando la merienda en la mochila”, “Ahora estamos metiéndonos en el coche” “Mira que perrito tan bonito está paseando esa señora”, “Estamos llegando a la escuela”. No tenemos que reproducir la fórmula literalmente, pero es mejor decir, “Vamos a esperar aquí, en la puerta” que decir…”Dentro de un momento van a abrir la puerta”.

    4. Auxíliate de un objeto transicional

    Muchos niños tienen un peluche o muñeco de trapo que llevan consigo o con el que comparten la cama.  Si es el caso de tu hijo, puedes preguntarle la noche anterior si quiere llevárselo a la escuela para que le haga compañía. Puede sonar artificial, confiar en un muñeco inerte, pero en muchos casos la asociación positiva que ha generado el niño durante sus primeros años con el muñeco es suficiente para aportarle la confianza que necesita.

    5. Evita mostrar ansiedad de separación

    Tu calma es el mejor aliado para que el niño se sienta tranquilo, aunque no siempre es suficiente. De lo que no cabe duda es que verte a ti angustiada/o y cubierta/o de lágrimas va a ser lo que más desazón le provoque, por lo que como venimos recordando estos días debes evitarlo a toda costa.

    6. Evita ofrecer recompensas

    Puede resultar tentador decir al niño que si se calma o no llora le compraremos un juguetito, pero este tipo de “chantajes” son poco eficientes y sólo suelen hacer que el niño pierda confianza en su propia capacidad.

    7. Evita a toda costa los enfados

    Si algo puede hacer que la angustia del niño aumente eso es ver a su papá o su mamá enfadado con él o con ella. En la mayoría de los casos los padres que se enfadan con sus hijos no lo hacen porque crean que va a ser la solución, sino porque su propia angustia por ver al niño llorar y la frustración de no poder calmarlo hacen que se sientan desbordados. A pesar de que pueda ser relativamente normal, debemos hacer todo el esfuerzo por estar tranquilos ya que como acabamos de comentar nuestro enfado sólo va a agravar la angustia del niño.

    8. Dale un beso antes de irte

    Este es un punto en el que suelen coincidir todos los psicólogos. A veces puede resultar tentador irse sin despedirse mientras el niño no mira. A veces incluso los maestros te pueden animar a marcharte “a la francesa”. Sin embargo esta treta es muy poco recomendable porque sólo hará que el niño se sienta más desamparado o incluso desconfíe de ti. No se trata de hacer una despedida larga y dolorosa al más puro estilo “Titanic”, pero sí de despedirte de tu hijo/a, darle un beso y decirle que le quieres antes de marcharte. Se que es no es un plato de buen gusto, pero para el niño es mejor sentir que te despides de él, que le dices lo mucho que le quieres y que te vas (aunque se quede llorando y a ti se te rompa el corazón) que desaparecer cuando menos se lo espera, sin haberle dicho nada.

    9. Nunca, nunca, nunca te asomes por la ventana

    Para los padres cuyo niño se quedó tranquilo asomarse por la ventana puede servir para satisfacer su curiosidad. Sin embargo, por muy tentador que parezca, para los padres cuyo niño se quedó llorando asomarse por la ventana solo puede servir para acentuar la angustia del niño y la razón es muy sencilla. El niño que llorando, ve asomarse a su mamá por la ventana no sabe interpretar la situación. No sabe si eso quiere decir que su mamá va a ir a buscarlo o si se va a asomar cada ratito para darle confianza. El caso es que el niño se enfoscará en esperar o buscar a su madre en la ventana de manera intermitente porque el estímulo demasiado poderoso como para que su cerebro lo olvide así como así.

    10. Refuérzalo cuando vayas a buscarlo

    A medida que pasen los días el niño se irá sintiendo cada vez un poco más tranquilo, llorará un poquito menos, entrará en clase un poquito antes y los profes te dirán que se calmó antes que los días anteriores. Si es así no te olvides de reforzar al niño, diciéndole cosas como “Carmen, ¡esta mañana has entrado al cole mucho más tranquila!” Poco a poco tu reconocimiento le servirá de apoyo para estar más calmada y en control de su miedo”.

    La verdad es que no es fácil dejar a un niño llorando en una clase nueva, con unos compañeros nuevos y con un profe nuevo. Siempre os recomiendo que habléis con los profes en estos primeros días para ver si el nivel de angustia es “relativamente normal” y si ven progresos a medida que pasan los días. En la mayoría de los casos los niños se adaptan en pocos días y comienzan a disfrutar de sus nuevos compañeros y maestros. En algunos pocos casos la adaptación es muy larga y costosa y puede ser recomendable hablar con el orientador o con un psicólogo infantil que nos ayude a valorar si el niño todavía no está preparado o si hay algunas estrategias más concretas que le puedan ayudar.

    Espero que este post te haya gustado, pero sobre todo que lo que has podido leer aquí te ayude a tí y a tu pequeñajo a superar los llantos durante los próximos días!

    Por: Álvaro Bilbao. Autor de “El cerebro del niño explicado a los padres

     

  • Primera semana superada

    Data:2018.09.07 | CategoríaActualidad Lápices | Números de Comentarios0

    Acabamos  semana tal como estaba previsto. Algunos lloros y muchas emociones. Para nosotros son ya muchos septiembres. Muchos inicios de curso. Así que entendemos cada sentimiento y en nuestra intención está el facilitar la adaptación de los niños y de los adultos. Porque para ambos es difícil y la confianza no es algo que se gane de un día a otro. Sabemos de lo que hablamos y os sugerimos que sigáis las recomendaciones de las educadoras y de las coordinadoras. Nadie mejor que ellas os pueden dar las pautas para que trabajéis la incorporación de los pequeños, incluso en casa.

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    Los niños se enfrentan a una nueva etapa en sus vidas. Un entorno diferente, con otros niños a su alrededor y con un adulto al que no conocen. Esto requiere  tiempo para ellos y para los padres. Dejar a tus peques es un ejercicio de fe, de confianza en el centro y en los profesionales que trabajan en él. Así que  estas primeras semanas de septiembre van a ser complicadas para vosotros y para ellos. Se requiere grandes dosis de paciencia y comprensión. Después, todo pasa. Los niños estarán encantados con la compañía de sus compañeros y con las profesoras asignadas. Para los padres bastará con verlos. Ese será su mejor referente. Si los niños son felices, si están bien atendidos, si se sienten a gusto en el centro, es algo que los padres notaréis rápidamente. Así que daros un poco de tiempo.

    Os anunciamos ya que el próximo lunes será  un día complicado. Después de un fin de semana con vosotros les costará separarse. Volverán los lloros. Pero, no os preocupéis. Pronto descubrirán que el cole es un lugar divertido dónde se sienten bien. Los lloros desparecerán y descubriréis que entre vuestros hijos y el centro surge una relación especial.

    .

  • Así estudiarán sus hijos

    Data:2018.05.20 | CategoríaArtículos educativos, Educación, Pedagogía | Números de Comentarios0

    ILUSTRACIONES: EFE AL CUADRADO